ADVERTENCIA: Para poder apreciar correctamente la calidad de las imágenes y los textos, se ha de poseer de manera innata una pizca de sensibilidad hacia la naturaleza. De otra forma el visionado de imagenes y la lectura podría resultar dañina para la vista, llegando incluso a producir efectos negativos irreversibles en el nervio óptico (se conocen casos de gente que no estaba preparada).


Sé valiente e inténtalo.


Cuando nos veamos, te miraré a los ojos y sabré así si tu vista ha sido capaz de aguantar tanta belleza.

Adelante, pónte cómodo y pasea por mi blog.

Espero que sepas disfrutarlo.
Si pinchas sobre la foto accederás a un nuevo mundo.
Algunas tienen sorpresa, otras no. Cada día serán más las pertenecientes a este mundo paralelo.
Jag ber om ursäkt för min dåliga svenska.
Jag kommer att förbättras successivt.

Fueron felices y comieron perdices?

Aviso a sensiblones/as que no sé si esta historia tuvo final feliz...
Es la historia que este pico de coral (Estrilda astrild) protagonizó una mañana de mi vida y que tuvo otros personajes como actores secundarios, entre los que me incluyo.

Todo comenzó una mañana en la que estaba yo sobando las teclas del ordenador en mi casa, cuando a mis oídos llegó un sonido diferente, un reclamo que no había oído todavía merodeando por allí.
Lo identifiqué rápido por haberlo escuhado en anteriores ocasiones en el campo, en algunas zonas de Extremadura y Andalucía.
Al asomarme por la ventanade la planta alta, ví a este pajarillo, un pico de coral (a partir de ahora "Pico" para abreviar, bueno mejor "Paco" que suena más familiar
si no os importa y además si decís muchas veces "pico" y muy deprisa a lo mejor os puede acabar saliendo Paco, o no...).
Rápidamente me agarré a la cámara de fotos que procuro siempre tener a mano y lista para captar momentos, y mimetizándome con el marco de la ventana, fui asomando ese ojo grande observador que es el teleobjetivo de la cámara y que tanto suele asustar a las aves cuando son miradas por éste fijamente sin pestañear.
Logré captar algunas imagenes con cautela
*.
Como vi que el ave no mostraba signos de nerviosismo me decidí a intentar hacer un acercamiento. Me dirigí a la planta de abajo y ya a su misma altura puse nuevamente en marcha el método que tan buenos resultados me dió desde la otra planta, practicar el camuflaje de camaleón con el marco -esta vez- de la puerta de la cocina. Los resultados fueron favorables nuevamente y poco a poco fui asomoando más y más hasta quedar totalmente al descubierto ante Paco que colaboraba girando la cabeza a un lado y a otro cual modelo profesional y aguantaba la escenificación mirándome de vez en cuando y seguramente pensando:

“...y este qué estará haciendo que lleva un rato de aqui para allá asomando por difernetes sitios... ”.

Bueno, pues después de hacerle algunos retratos y con el compromiso de enviarle alguna de las fotos a su nido, dejé a Paco posadito donde lo encontré y subí nuevamente a la plata de arriba a continuar con mis quehaceres.

Al cabo de un buen rato veo a "Gordi" - el gato al que damos alimento y techo en casa a cambio de algo de cariño- llamándome desde el descansillo de las escaleras (los que tenemos gato sabemos cuando éste nos llama y para qué nos llama, son los superpoderes que adquirimos cuando tenemos perfecta simbiosis con el animal). Al mirar, veo que trae en la boca algo y lo deja en uno de los escalones cuando me acerco.


¡¡
Era Paco!!

Yacía en el frío mármol sin moverse. Yo que ya le había cogido cariño... ya había imaginado que me visitaba asiduamente y me presentaba a toda su familia...

Lo cogí con la mano y en ese mismo instante me di cuenta de lo frágil y pequeño que era, abultaba menos que una croqueta, eso sí, una croqueta de las grandes, de las que me hacía mi madre,¡madre qué croquetas! pero no estaba muerto, posiblemente de miedo sí, pero no muerto, muerto. Le di calor con mis manos, quizá le transmitiese algo de energía como hacen los maestros de Reiki, lo examiné por si tuviera alguna pata o ala rota, no le vi nada, quizá tuviera alguna costilla rota clavándosele en su cuerpecillo pero eso no llegaba a diagnosticárselo.

Reñí a Gordi, pero sé que le entra por una oreja y le sale por otra, aunque ella lo hace sin maldad -yo lo sé-, sabe que me gustan las aves y no es la primera vez que me trae una para que la vea (hubo una vez que me trajo un periquito al que debió apretar algo más de la cuenta y del que sólo pude ver su cadáver).

Con Paco todavía entre mis manos decidí acercarme a la ventana y abrir las manos a ver si tenía fuerzas para decidirse marchar. Y así lo hizo saltó al vacío y voló. Voló y voló y voló, pero sólo unos metros, los justos para aterrizar fuera de los dominios de mi casa. Aterrizó en el patio del vecino. Ya estaba a salvo de Gordi.


Un momento, he dicho "en el patio del vecino"? Horror!! Acababa de aterrizar en los dominios de Sauron - el enorme gato de angora del vecino-.


Nunca llegé a saber el final de esta historia. No sé si Paco y la familia que le esperaba en casa fueron "felices y comieron perdices". Lo que sí sé es que a veces he vuelto a escuchar el mismo reclamo que me levantó de la silla aquella mañana, pero no sé si era Paco que aprendió a no posarse por la zona y pasar volando de largo, o el espíritu de Paco que vuelve para martirizarme y atormentarme con su recuerdo fantasmal.


Podemos disfrutar de esta canción que grabé a mi vecino, con coreografía incluída, en su recuerdo. O más profesionalmente una canción con algo de pluma.



*cautela no es mi vecina.



17 comentarios:

  1. Buena la foto y la historia, puro instinto. Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Preciosa foto acompañada de una buena historia es una pena que acabe mal. Respecto al gato que le vamos a hacer. Los que tenemos gatos sabemos como son. Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Jo Goyo..., ojalaá Paco saliese volando antes de que Saurón lo encontrase... Mi perro atrapa todo lo que se mueva, una vez cogió un camaleón por duplicado, no veas, si me vieses a mí corriendo como una loca detrás de él, creo que pude salvarlo..., sin embargo mi gato no se porta demasiado mal y como lo he criado al lado de pájaros no trata de capturarlos, al menos a los periquitos... El video lo he tenido hasta que cortar que horrorrrrrr, ese no será tu vecino...???

    ResponderEliminar
  4. Jaja, qué buena historia.

    Yo creo que si hubo final feliz. YO no tengo gato, ni perro que me ladre, y creo que Paco fue el pájaro que dejé entrar en casa hace ya unos días y que se encuentra aquí tan agusto. Ahora sí, quien se ha molestado es el vecino que me ve por la ventana y con el que no me hablo, una cosa increíble. Pero mi Paco y yo estamos felices e igual para el fin de semana cocino unas perdices para celebrarlo. Jaja.

    Salud y respeto.

    ResponderEliminar
  5. ¿Lleva un piercing en el pico?

    ResponderEliminar
  6. ¿Pero qué hacen bandadas de Pacos por Extremadura, Andalucía o Portugal?, donde yo sí las he visto...

    Y es que no tenemos remedio todo el mundo quiere tener un minizoo en casa sin ver más allá.

    Al final, tarde o temprano siempre salé el instinto dormido del gato domestico y pasan cosas como esta:

    http://unpaseomanchego.blogspot.com/2009/05/curruca-capirotada-finales-del-siglo.html


    Saludos (los video mu chulos) je.

    ResponderEliminar
  7. Que historia mas chula, ojala Paco este por ahí.

    Saludos Goyo!

    ResponderEliminar
  8. Simpática y amena historia con magnífica foto del personaje principal. Saludos

    ResponderEliminar
  9. Buen fotografo y buena historia Saludos

    ResponderEliminar
  10. Paco debió parecerle un hermoso regalo a tu gato...los gatos tienen muy buen gusto.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  11. Confio en que sea Paco el que vuelves a oir. El pobre tardaría en recuperarse del susto, son tan frágiles y con ese pequeño corazoncito!

    Que sepas que los gatos suelen cazar pájaros para dejártelos como ofrenda (no es guasa), es una especie de agradecimiento hacia tu persona. Al menos es lo que yo he oído toda la vida.

    Con lo guapín que es!!!
    Pena que no pueda escuchar las canciones, porque estoy en la ofi, pero por los comentarios creo que no me pierdo nada, jajaja.

    Saludines!

    ResponderEliminar
  12. buena historia... y buena foto....
    un saludo goyo....

    ResponderEliminar
  13. Francamente, no se que me gusta mas: la foto -cojonuda- o la historia, tan bien contada.
    Me alegra sobremanera el final feliz.

    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  14. Buena foto y buena historia.
    En cuanto al pobre Paco: !La vida es así¡

    ResponderEliminar
  15. La foto es buenísima, el fondo perfectamente difuminado y una gran nitidez. La historia la has contado de una manera muy simpática, así no da tanta pena. Por otro lado, es la ley del más fuerte, pura selección natural :-)
    Un abrazo!!

    ResponderEliminar