ADVERTENCIA: Para poder apreciar correctamente la calidad de las imágenes y los textos, se ha de poseer de manera innata una pizca de sensibilidad hacia la naturaleza. De otra forma el visionado de imagenes y la lectura podría resultar dañina para la vista, llegando incluso a producir efectos negativos irreversibles en el nervio óptico (se conocen casos de gente que no estaba preparada).


Sé valiente e inténtalo.


Cuando nos veamos, te miraré a los ojos y sabré así si tu vista ha sido capaz de aguantar tanta belleza.

Adelante, pónte cómodo y pasea por mi blog.

Espero que sepas disfrutarlo.
Si pinchas sobre la foto accederás a un nuevo mundo.
Algunas tienen sorpresa, otras no. Cada día serán más las pertenecientes a este mundo paralelo.
Jag ber om ursäkt för min dåliga svenska.
Jag kommer att förbättras successivt.

Mostrando entradas con la etiqueta reptiles. Mostrar todas las entradas
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Cielos! Vaya cielos!

Hay veces que bien vale una mirada arriba.

Como hizo un día este eslizón
en un claro de bosque
y con la boca abierta se quedó.


The monster of the forest, Anguis fragilis





Dreaming skies.


Look up to the sky.





Libélulas y demás vida en Hornachuelos (segunda parte)

Continúo con el paseo que inicié en la entrada anterior.

A la hora de la comida nos fuimos a un lugar un poco más fresco, ya que las tempertauras comenzaban a escalar en la escala del termómetro. El lugar elegido fue el Río Guadalora, un cauce de aguas totalmente transparentes con exuberante vegetación riparia y rocas.

No hizo falta recorrer mucha distancia por la ribera en busca de un buen lugar donde observar libélulas. Abundaban los lugares idóneos con partes soleadas y de umbría con pequeñas playas de guijarros y algunas pozas con vegetación acuática emergente.

Ya de camino pudimos observar un ejemplar de Libythea celtis, especie de mariposa dependiente como su nombre hace referencia, de los almeces (Celtis australis). Esta se encontraba en un jóven almez, pero al acercarme se cambió de lugar. Luego veríamos algún ejemplar más debido a la abundancia de almeces en la zona.

 Libythea celtis


El río también acogía a otros habitantes como es el caso de este galápago leproso (Mauremys leprosa) que quiso posar para la cámara instantes antes de desaparecer en la orilla opuesta. Fue una gozada verlo bucear en esas aguas tan cristalinas.

Mauremys leprosa

 Mauremys leprosa


Pero vamos a lo que vamos, las libélulas. Comenzaré con los zygopteros.
Los  Erythromma lindenii descansaban plácidamente sobre las flores de los ranúnculos que emergían del agua, algunos realizaban cópulas y ponían huevos en esa misma vegetación en las áreas más remansadas de la corriente.

Erythromma lindenii

 Erythromma lindenii


Otro de los zygópteros frecuentes de encontrar en estas aguas eran los Calopteryx haemorrhoidalis de la subespecie haemorrhoidalis, llamados así porque los machos tienen la parte inferior el extremo final de su abdomen de color fucsia, como si lo tuvieran irritado. Es frecuente verles levantar esa parte del abdomen mostrando dicha coloración. Las hembras son diferentes a los machos, aqui os dejo una foto de una de ellas que quiso posar a la caída de la tarde.

Calopteryx haemorrhoidalis

Calopteryx haemorrhoidalis haemorrhoidalis


Los ansiopteros eran mucho más frecuentes en este río. A lo largo de toda la ribera se veían volar libélulas de diseño atigrado, la mayoría eran de la especie Onychogomphus uncatus. Muchos descansaban en las piedras del cauce tolerando a otros machos de su misma especie a escasos centímetros, por lo que se deduce que no son muy territoriales.

Onychogomphus uncatus
 Onychogomphus uncatus


Algunos acababan de emerger y mientras estiraban sus alas me daban la oportunidad de hacerles unas fotos un poco más cerca de lo habitual. En este estado (teneral) parecen tener alas de cristal.

Onychogomphus uncatus
 Onychogomphus uncatus


Otra de las libélulas de rayas amarillas y negras que pudimos observar fueron las Gomphus simillimus, que aunque en número mucho menor que las O. uncatus, tuvimos la suerte de ver varios ejemplares, algunos de ellos realizando cópulas en vuelo.

Gomphus simillimus
 Gomphus simillimus


Y una tercera especie de libélula que observamos de coloración parecida y tamaño algo mayor que las anteriores fue la Cordulegaster boltonii de la subespecie algirica. Fueron pocos los ejemplares de esta especie observados durante el día. La de la foto ya parecía buscar un lugar para pasar la noche. A diferencia de las anteriores a estas libélulas les gusta relajarse posadas en posición vertical.

Cordulegaster boltonii
 Cordulegaster boltonii algirica


También vimos unas cuantas Oxygastras curtisii, preciosas con sus vuelos sistemáticos recorriendo su territorio celosas de cualquier otra libélula que entrase en su espacio aéreo a las que forzaban a volar en otras localizacioines. Incansables en sus vuelos, no pudimos observar ninguna descansando posada entre la vegetación, así que de esta no hay fotos (un buen motivo para volver por ese lugar).

Os dejo un par de imagenes más de las más colaborativas y abundantes libélulas del río Guadalora, las Onychogomphus uncatus.

Onychogomphus uncatus
 Onychogomphus uncatus

Onychogomphus uncatus
 Onychogomphus uncatus

Libélulas y demás vida en Hornachuelos (primera parte)

Fue un día largo, comenzó a sonar el despertador a las 5 de la mañana, no un riiiiing estridente que más que despertar asusta, no, sonaron los cantos de los paseriformes del bosque que tengo grabados en el móvil para usar en casos como este. Así que el despertar fue más suave y tranquilo gracias a ellos.

Estaba planeado comenzar a andar una ruta por Hornachuelos a las 8 de la mañana para no coincidir demasiado con los calores del día que también habían decidido salir a pasear ese día, pero un poco más tarde. Los horarios no se cumplieron y llegamos con un poco de antelación al lugar de inicio y cuando nos quisimos dar cuenta ya estabamos metidos en faena.

Yo nunca antes había estado en Hornachuelos, es un pueblo construído en parte en la cresta de un cortado calizo con numerosos recovecos y pequeñas cuevas que hacen las delicias de vencejos, golondrinas, aviones y palomas, que encuentran ahí su lugar de cría.

El sendero que recorrimos discurre por la ribera del río Bembézar donde sus aguas duermen tranquilas remansadas por los ambalses. Destacaron durante todo el recorrido los abundantes zygópteros en forma de Platycnemis acutipennis que desde primera hora de la mañana se soleaban en la pendiente del valle alejadas unos cuantos metros del cauce del río. Vimos machos y hembras por separado, pero también haciendo cópulas para perpetuar la especie en este lugar. 

 Platycnemis acutipennis
Platycnemis acutipennis hembra



 Platycnemis acutipennis

Cópula de Platycnemis acutipennis



Platycnemis acutipennis  
Platycnemis acutipennis macho

Otro animal que destacó esa mañana por su abundancia fueron las lagartijas colilargas (Psammodromus algirus) que salían en busca de los primeros rayos de sol que les calentase su fría sangre. Casi a cada paso se oía correr a refugiarse alguna lagartija y siempre que pudimos observarlas se trataban de la misma 
especie de cola larga. 


 Psammodromus algirus  
Psammodromus algirus macho



A medida que nos acercábamos al ecuador de nuestro recorrido a pie comenzaba a despuntar entre la espesura montana de las laderas el ya abandonado Seminario de Nuestra Señora de los Ángeles. 

Monasterio de Nuestra Señora de los Angeles
 
Seminario de Nuestra Señora de los Angeles



Bonito lugar eligieron los monjes para establecerse y más aún cuando en 1490 se fundó y el cañón era más profundo debido a que por aquel entonces las aguas no estaban embalsadas. 

Monasterio de Nuestra Señora de los Angeles
 
Seminario de Nuestra Señora de los Angeles



Ahora los numerosos aviones, golonndrinas y  vencejos hacen de esta edificación su casa de verano.

Monasterio de Nuestra Señora de los Angeles
 
Seminario de Nuestra Señora de los Angeles



A la vuelta, las observaciones de Platycnemis acutipennis siguieron sucediendose y ya algunas mariposas también volaban por la zona, una de las más abundantes fueron las Satyrium spini, que como curiosidad cabe destacar que los machos tienen androconia, bonitas mariposas del géreno Lycaenidae, pequeñas y apacibles entre las flores. 

Satyrium spini

Satyrium spini



Pero no sólo ellas volaban entre la vegetación, las bellas Iphiclides podalirius y Gonepteryx cleopatra, por ejemplo también se lucían con sus vuelos. Y hasta una mariposa a la que sólo podemos encontrar en Europa en la Península Ibérica, Francia e Italia, la llamativa Zygaena sarpedon. 

Zygaena sarpedon

 Zygaena sarpedon


Y ya llegando casi al final del recorrido a medio día, que fue nuestro punto de partida por la mañana en las aguas del embalse se dejaron observar un par de preciosas Oxygastra curtisii, especie de libélula catalogada "En Peligro" a nivel nacional y ubicada en la categoría "Sensible a la alteración de su hábitat" en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas, todo esto nos da una idea de la importancia que tiene esta especie de odonato. Donde la Oxygastra vuela, hay calidad de aguas y de riberas y tristemente cada vez es más escasa. Como es una especie muy territorial, está constantemente volando recorriendo su territorio de manera casi sistemática así que la foto la he dejado para otra vez. Pero hubo oportunidades con otras libélulas, una Trithemis annulata nos mostraba las venaciones rojas de sus alas mientras descansaba en el extremo de una pequeña rama cercana a la superficie acuática.

Trithemis annulata
  
Trithemis annulata


Y como por arte de magia apareció el rojo vivo de una Trithemis kirbyi, especie de procedencia africana que lleva poco tiempo en nuestra península, desde que en 2007 se observara un ejemplar en un arroyo de Málaga, sus poblaciones se están expandiendo rápidamente por otras provincias de Andalucía. En esta ocasión pudimos observar dos o tres ejemplares que no dudaron en posar para la cámara.

Trithemis kirbyi
 Trithemis kirbyi



Así concluimos la mañana. Un lugar para volver, sin lugar a dudas. Por la tarde paseamos por otra zona cercana en busca de nuevas especies de odonatos y lo que nos saliera al paso, por su puesto, pero eso lo contaré en otra entrada.






El entorno del 'nevadensis'

Timon lepidus nevadensis

Esta foto la hice el mes pasado en la Sierra de La Alfaguara dentro del Parque Natural de la Sierra de Huétor. Una rutilla corta pero muy amena que hizo que cambiara la imagen que me había creado de Sierra Nevada esquilmada por remontes y cantidades ingentes de excursionistas y domingueros. Todavía quedan lugares por la zona bien conservados y poco frecuentados con ambientes muy diversos y habitantes viviendo armónicamente con el entorno.

Las diferencias físicas creo que son claras entre las dos subespecies de lagartos ocelados que habitan España, aunque a los dos les gusta tomar el sol.
Podéis ver una foto de la otra subespecie en este enlace: Lagarto ocelado subsp. ibericus.

Un baño de sol

Así encontré una mañana a este buen ejemplar de lagarto ocelado mientras caminaba por un bonito cañón de la provincia de Soria. Estaba calentando sus sangre para activar su metabolismo al 100%, calentando motores...

Y esta lagartija colilarga casi se dejaba pisar en Doñana en una pasarela abarrotada de turistas en busca de naturaleza sin percatarse la mayoría de ellos de que la tenían a sus pies.

A esta lagartija roquera la encontré a casi 2.000 metros de altitud en la montaña palentina.
Es lo que necesitan los reptiles para empezar el día, un buen baño de sol mañanero que les quite las legañas.

Los dinosaurios han vuelto

O mejor dicho, nunca se fueron.



Lagartija roquera (Podarcis mularis), sin guitarra y sin melenas. ;-)

Muerte en la playa

Un día ví en la playa de Doñana esta tortuga boba (Caretta caretta). Una pena encontrarla sin vida. Sólo he visto una vez tortugas marinas vivas y fue en la salida en barco para ver orcas en Tarifa y por poco teimpo, no pude disfrutar de su presencia ni hacerle fotos. Otra vez será...