ADVERTENCIA: Para poder apreciar correctamente la calidad de las imágenes y los textos, se ha de poseer de manera innata una pizca de sensibilidad hacia la naturaleza. De otra forma el visionado de imagenes y la lectura podría resultar dañina para la vista, llegando incluso a producir efectos negativos irreversibles en el nervio óptico (se conocen casos de gente que no estaba preparada).


Sé valiente e inténtalo.


Cuando nos veamos, te miraré a los ojos y sabré así si tu vista ha sido capaz de aguantar tanta belleza.

Adelante, pónte cómodo y pasea por mi blog.

Espero que sepas disfrutarlo.
Si pinchas sobre la foto accederás a un nuevo mundo.
Algunas tienen sorpresa, otras no. Cada día serán más las pertenecientes a este mundo paralelo.
Jag ber om ursäkt för min dåliga svenska.
Jag kommer att förbättras successivt.

Las libélulas más tempraneras

Ya están aquí las primeras libélulas del año, hace ya algunos días que se dejan ver volando de un lado a otro, de un posadero a otro, de un puesto de acecho a otro, eligiendo y defendiendo sus territorios y volando en busca de víctimas con las que alimentarse.
Después de depredar bajo el agua en su fase larvaria, emergen de las aguas para hacerse las dueñas del cielo de los insectos con vuelos de gran precisión.

El año pasado pude ser espectador de todo un espectáculo protagonizado por uno de estos odonatos.
En pleno centro de la ciudad de Sevilla, en una calle peatonal abarrotada de gente, apareció volando una libélula. La seguí con la vista durante unos instantes mientras pensaba con extrañeza qué es lo que haría una libélula en el centro de una ciudad donde en los alrededores lo más parecido que había a un estanque con orla arbustiva o herbácea era un escaparate del Coronel Tapioca tres calles más abajo. Parecía desorientada y volaba sin rumbo fijo. No fui yo el único que se dio cuenta en ese instante del vuelo de la libélula, enseguida apareció volando otro animalillo en la escena. Un ser emplumado común en nuestras calles pero cada día más escaso, el gorrión común. Comenzaron la persecución, la libélula volaba con más destreza que el gorrión, logrando así esquivar sus envites de muerte. El campo de batalla fueron unos 10 metros de calle y con alturas de vuelo no superiores a los 4 metros. Durante unos 5 minutos estuvieron uno detrás del otro en combate a muerte. La libélula giraba en el aire mucho más veloz que el gorrión, ascendía, bajaba, se metía entre la gente esperando así despistar al ave. Se llegó a posar unos instantes en el suelo, pero corría riesgo de morir aplastada por algún transeúnte y de nuevo tuvo que volar y hacerse visible otra vez para el gorrión que estaba descansando posado con el pico abierto recobrando el aliento. Nuevos vuelos acontecieron sobre las cabezas de los paseantes, en esos momentos ya no era yo sólo el que estaba observando la batalla campal, ahora todo el mundo se había parado a ver cómo un gorrión intentaba capturar una libélula. Picados, contrapicados, loopins, vuelos rasantes, maniobras casi inverosímiles por parte de los dos ávidos voladores que fueron enlazando una maniobra aérea tras otra.
Finalmente en un descuido, creo yo que provocado por el cansancio, la libélula acabó en el pico del gorrión.
Dramáticas escenas las que asistimos a observar los que allí nos encontrábamos presentes.
Lecciones de naturaleza en pleno casco urbano de una gran ciudad.



Sólo hay que saber mirar para encontrar la belleza de la naturaleza y aprender de ella.

15 comentarios:

  1. Preciosas y siempre interesantes. Saludos.

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  2. Increíble escena la que narras. Pobre libélula, pero la naturaleza es así! Raro que la gente se fije en esas cosas.

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  3. Curiosa historia, no me imaginaba a los gorriones como predadores de libélulas, duro castigo para un intruso en las zonas urbanas. Esta mañana he visto al menos tres especies en el campo...ya se las echaba de menos! Un saludo!

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  4. Desde luego amigo Goyo, le belleza está por todas partes, y mucho más en primavera. Unos ejemplos en Sevilla: Las libélulas, y las mujeres. (Mejorando las presentes)
    Un abrazo.

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  5. Muy curioso tu relato, no imagine nunca que los gorriones se comían las libélulas.Yo vivo en un sector medio alejado de la urbe y siempre se ven revoloteando por ahí.
    Para mi tienen un sentido especial, no se el por que pero las encuentro particulares.

    un cariñoso abrazo

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  6. uffff me imagino todo el mundo allí girando sus cabezas observando la persecución..., que curioso, eso es para haberlo grabado igual que las pelis estas americanas de persecuciones pero en sevilla y con un gorrión y una libélula como protagonistas jeje... Las fotos están muy chulas me gusta en fondo la realza mucho..., abrazos

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  7. Pues ya es raro que alguien se fije en estas cosas sin ser un naturalista empedernido.
    Debieron llamar mucho la atención.

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  8. Qué bonitas son, me encanta la transparecia de sus alas. Me gusta sobre todo la primera foto, la libélula te quedó muy bien, así como el fondo.
    Saludos!!

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  9. Lo que se aptrende contigo Goyo, de verdad!

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  10. bueno, el que la sigue la consigue ¿no?. Genial observación y emocionante relato.

    Saludos

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  11. Me ha encantado el relato, cómo envidio esta facilidad para contar cosas.
    He visto tus fotos de tierra de campos. Preciosas!!!! y además muy variadas, yo no tuve mucho tiempo de hacer fotos antes de que el sol de mediodia diera una luz plana y fuerte.
    Estos campos que se ven en mi foto los estaban empezando a segar ya, no es grano, es forraje para los animales y lo siegan verde. Me gustaría darme otra vuelta y ver los campos de trigo, pero eso ya será para otra primavera.
    Un abrazo

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  12. Toda una batalla aérea, épica, triste y bella.
    Saludos.
    (Nota: muy buenas fotos, como siempre, pero la segunda es creativa y sorprendente)

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  13. Preciosas imagenes las que nos muestras. La primera refleja la fragilidad y gran belleza de estos seres alados realmente bien.

    Nos ha gustado mucho.

    Saludos

    Lourdes

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  14. Muy buena tu descripción de la batalla a muerte entre gorrión y libélula. No se, pero me da la impresión de que eres fan de Rodriguez de la Fuente.

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  15. tres interessant, merci

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